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La ficción de Black Mirror se puede hacer realidad

¿Quién nos iba a decir hace 15 años cuando alucinábamos jugando a la serpiente de Nokia que acabaríamos contestando mails y consultando cualquier página web desde el móvil? Según un estudio, miramos el móvil cerca de 150 veces al día y no podemos estar más de una hora sin mirar whatsapp. Pero, ¿cómo podríamos vivir sin móvil? Google, Sony y Snapchat proponen alternativas.

Sony está desarrollando unas lentes de contacto capaces de grabar y reproducir vídeo. Pronto podremos grabar y revivir cuando queramos los momentos más memorables de nuestras vidas. La compañía presentó la patente de sus lentes de contacto inteligentes el año pasado. Se han dado ya los primeros pasos en la creación de estas lentes capaces de inmortalizar nuestras vidas. El mismo parpadeo de nuestros ojos será el que activará la grabación. Al parecer, albergan una pantalla de electroluminiscencia orgánica para grabar vídeos.

fotografía: Marina Vitale

Ya vimos en un capítulo de Black Mirror que el efecto que puede tener este invento en nuestra sociedad sería devastador. No solo en lo que hace referencia a nuestra intimidad, sino también en los ámbitos de la justicia, los seguros o la investigación policial. En la serie británica se plantea un futuro no muy lejano en el que todo el mundo tiene acceso a una especie de implante de memoria que registra todo lo que ven y oyen, muy parecida a la función de las futuras lentes de contacto de Sony. Lo siguiente será ver si esta idea revolucionaria se queda en el mundo de la ficción o si finalmente termina en nuestro día a día.

Black Mirror, creada por Charlie Brooker, es una serie que nos muestra una sociedad dominada por la tecnología y unos usuarios obsesionados con ella que no la ponen en duda ni la cuestionan. Situaciones muchas veces llevadas hasta extremos insospechados. Un símbolo de lo que podría ser nuestro malestar en el futuro si seguimos por el mismo camino.

En 2012 la serie ganó el premio Emmy Internacional en la categoría de mejor miniserie. La tercera temporada se estrenó en octubre de 2016 con 6 capítulos. The Guardian en una entrevista, preguntó a su creador el porqué del título de la serie. Su respuesta fue: “Si la tecnología se puede considerar una droga que crea adicción, yo planteo que mi serie se sitúe en el área de sus efectos secundarios, entre el placer y el sufrimiento. Black Mirror hace referencia lo que encontramos en cada pared, en la palma de nuestras manos, en cada mesa, la pantalla oscura y brillante de una tele, un monitor o un móvil”.

Este paralelismo con Black Mirror lo vemos también con las Spectacles, las gafas Snapchat, comercializadas solo en Estados Unidos de momento. Estas gafas solo se vendan en máquinas expendedoras cuya localización se comunica unas horas antes vía twitter, tienen un precio de 120 dólares y solo está permitido comprar dos unidades por persona. Si la compra es online, se pueden comprar hasta 6 pares.

Las gafas también se vendían en una pop up de Manhattan que cerró en fin de año. Graban vídeos de 10, 20 o 30 segundos en formato redondo y muestran el mundo del que las lleva en primera persona. Las gafas se sincronizan con la app automáticamente. Solo se venden 400 unidades diariamente. Su fundador, Evan Spiegel, afirmaba en una entrevista que desde la empresa intentan entender cómo llegar a la vida de los usuarios y que viendo la buena acogida de las gafas las harían más accesibles. Ha quedado claro que la estrategia de la falsa escasez funciona y unir el mundo online con el offline también. En lugar de enfadarse con la marca por vender pocas unidades, sus fans se sienten exclusivos por ser los únicos que consiguen la información o consiguen el gadget.

Parecía que las Google Glass iban a ser el futuro ya que significaban hacer lo mismo que con nuestros smartphones pero sin usar las manos,  su lanzamiento comercial hace poco más de dos años no caló en los consumidores y falló. Ahora, las lentillas inteligentes o las Spectacles de Snapchat van más allá y tienen una función mucho más comprometedora, grabar nuestras vidas.

Foto de portada: Sean Brown

Paula Taboada :