Sorteo – pack de libros Keri Smith

· 26/09/2013 ·

Sorteamos este pack de libros de Keri Smith. La conoceréis por ser la autora del libro “Destroza este diario”. Ahora ha sacado estos nuevos tomos con la misma idea, estimular tu creatividad. Os presentamos el libro “Caos” y el libro “Esto no es un libro”. Ups! ¿Los quieres? Instrucciones de cómo concursar a continuación 🙂

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Pues para estos libros tan punkys vamos a proponer la siguiente pregunta: ¿Qué juguete destrozásteis en la infancia? ¡A jugar!

Contesta a esta pregunta dejando un comentario en este post con un correo electrónico válido (ya que será la forma de contactar contigo en caso de resultar ganador). Actualizaremos este posts con los tres comentarios ganadores del sorteo a finales de la semana que viene. ¡Muchas suerte a todos!

******ACTUALIZACIÓN: Y los ganadores son:

LUISA: Dios, yo creo que he roto prácticamente todos… y los que no ya se encargaría mi hermana de destrozarlos. Juguetes que pasan de generación en degeneración.

GONZALO: P.D: prometo no destrozar los libros si me tocan, aunque quizá sea una manera creativa e innovadora de leerlos :p

ELENA: Uno no, muchos!!! En realidad todas las muñecas que tenía. Me encantaba hacerme pasar por peluquera, modista o esteticien y cambiar completamente el look de todas ellas. Así les daba un toque más personalizado, aunque el resultado nunca solía ser bueno…

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53 comentarios

  • Elena says:

    Uno no, muchos!!! En realidad todas las muñecas que tenía. Me encantaba hacerme pasar por peluquera, modista o esteticien y cambiar completamente el look de todas ellas. Así les daba un toque más personalizado, aunque el resultado nunca solía ser bueno…

  • Nerea González says:

    Yo destrocé una muñeca de porcelana que me regalaron porque era horrorosa y por la noche me daba miedo verla, tenía una cara diabólica.

  • Ana says:

    Sin ninguna duda, el Furby! Porque de verdad no se en que pensaban sus creadores, pero sus comentarios no eran normales, te daba los buenos días sin sentido, roncaba y quería jugar al escondite, ¿pero como un bicho que no se mueve ni ve va a jugar al escondite…? No me puedo creer que sigan sacando nuevas versiones!

  • Ely says:

    De peque rompi bastantes juguetes, pero lo que recuerdo es que solia cortarles el pelo a mis muñecas grandes y les dejaba una cosa rara en la cabeza xD

  • Nuria Algarra says:

    Tenía un Ken que con agua caliente se le rizaba el pelo. Un día quise comprobar si era necesario que fuera agua o con sólo el calor ya se rizaba y, aprovechando que mi abuela dormía en el sofá, acerqué la cabeza del muñeco a la estufa. Obviamente el muñeco acabó destrozado y suerte qque mi abuela se despertó, que si no igual quemo la casa… Estuve castigada una eternidad.

  • Rosa says:

    Lo mio era fijación por arrancar cabelleras: de los Pin&Pon, de los clics de Playmobil, de las Barbies, de las Tortugas Ninja, de He-man.. y de absolutamente cada personajillo que teníamos por casa.
    Lo más divertido era encajar cabezas de Barbie al cuerpo de Skeletor, hacia enfadar bastante a mi hermano.

  • Ale says:

    Recuerdo que tenía un peluche de un perro amarillo clarito monísimo al que le puse un lazo y una correa para sacarlo a pasear y una noche de San Juan, con dos de mis primos mayores fuimos a la hoguera de nuestro barrio y el perro estaba en lo más alto. Mi cará debió ser un poema porque al día siguiente mi tia obligó a mis primos a comprarme un peluche tan grande que no podía con el. Ahora siempre que nos juntamos nos reímos de eso.

  • Laura Barroso Alvarez says:

    Destrocé varios, pero recuerdo especialmente un ‘tozudo’ que me regalaron por Reyes y que me lo cargué ese mismo día… La verdad es que el animal, o no era muy ‘tozudo’ o era pacífico y no quería dar coces a diestro y siniestro…

  • Inés D G says:

    Yo soy viejuna, y mis destrozos empezaron con el Exin Castillos de mi hermano, mayor que yo. La verdad, me encantaba aquel juguete, y yo creo que me encargué que en vez de construir un castillo, con todas las piezas que perdí sólo se pudiera construir una choza, y sin fantasmas ya(para los que no sepáis era como un tente para hacer castillos y traía hasta fantasmas). El corte de pelo de las muñecas era ya algo habitual, y las mechas de colores que se ven ahora, creo que las inventé yo, pero de aquella nadie se veía con el pelo azul…Y el juego de operación me duró la mañana de Reyes. Había que ver cómo lo conseguía aquel muñeco, cómo sabía él que lo rozaba yo apenas con las pinzas, sería listillo….También conozco a alguien que casi tiene 80 años, y en su día, le regalaron un caballo-balancín precioso. Pero eran cinco hermanos seguidos, a cada cual peor, y aquel día montaron una carnicería de carne de caballo-balancín.

  • vanessa says:

    No era mucho de destrozar juguetes pues sabía que a mis padres les costaba mucho comprármelos pero una vez sí que le arranqué la cabeza a una muñeca muy fea que tenía….estaba justificado porque me daba mucho miedo jejej

  • Esther Esteban says:

    La verdad que cuando le cogía manía a algún muñeco o a algo no tenía mucha piedad… Recuerdo maltratar y romper hasta la extenuación a un dragón que me trajeron mis abuelos que consiguieron sacar de una máquina expendedora de muñecos de esas que es tan difícil conseguir nada y siempre están trucadas… Pues recuerdo cortarle la cabeza, tirarle por la taza del váter, cortarle el pelo… Y así también a unos ositos monísimos y a un pokemon que me trajo mi madre… Manías tontas que ahora da pena recordar.

  • LUCIANO R.T. says:

    Yo destroze un coche de carreras teledirigido, con un cable eso si no habia sin cables, para ver quien lo conducia, mis padres casi me matan porque el mismo dia ya lo había destrazado, la culpa fue de ellos, si me hubieran contado como funcionaba no lo habria destrozado, o si, jejejeje quien sabe, cosas de chicos.

  • Roxana says:

    Destrocé una muñeca Lesly, pero siguió siendo mi favorita, a pesar de tener una sola pierna.

  • Roberto says:

    Pues mi especialidad era destrozar pinturas, lapices, bolis,… lo que fuese. Era ponerme a pintar y terminar aquello como una carpintería. Mis padres me decían que no me centraba en los dibujos. Debe ser que “me salía” y, preso de la histeria, me daba por recortarlos un poquito. Por suerte, esa manía ya es agua pasada.

  • eva says:

    Comentario

    Tenia una muñeca Pipi Calzaslargas y la destrocé jugando tanto con ella, las trenzas pelirrojas desaparecieron.

  • Metgaladriel says:

    Destrozar no destrocé mucho porque era bastante cuidadosa. Pero tengo un trauma porque nunca me regalaron una caja registradora y esa si que la habría destrozado ¡de usarla muchísimas veces!

  • Sarimar says:

    El tragabolas! Os acordáis! Pues jugando con mi hermano, al final, tanto y tanto darle a la palanca, los hipopótamos terminaron por no querer abrir más la boca.

  • Isa says:

    Mi muñeco balbuceos, lo mio con el era una relacion amor/odio impresionante. El pobre quedo desechito….

  • vero says:

    una bicicleta…acabo un poco mal en una caída…

  • Maria Angeles Diaz Peinado says:

    Debo de ser un bicho raro, porque de manera consciente no recuerdo haber destrozado nada, soy muy cuidadosa con las cosas y me ponía mala cada vez que se rompía algo… quizás la pierna o el brazo de alguna muñeca, pero sin querer……..

  • Julia López says:

    Yo creo que destrozaba todo lo que caía en mis manos: tableros de actividades, arrugaba las hojas de los cuentos, tiraba mis muñecos al suelo, abría los coches de mi hermano para ver cómo eran por dentro, derribaba las torres… ^_^

  • Talia says:

    el tragabolas… le dabamos super rapido y al final nos quedamos con la palanca en la mano

  • Laura says:

    Destrocé mucha ropa por culpa de mi juguete favorito: las pinturas acrílicas. ouh yeah!!! 😀

  • Mikel Kuss says:

    Destrocé miles de playmobils… Era demasiado fácil desencajarlos y reencajarlos!… También los Tentes… Yo era más de Lego y los tentes me daban rabia! 🙂

  • Antonia López Santiago says:

    Una cabeza de muñeca para peinar y maquillar, le corté los pelos con unas tijeras y parecía una loca….

  • Victoria P. says:

    Creo que de pequeña mi sueño era ser tatuadora; así que muñeca que caía en mis manos la transformaba hasta hacerla irreconocible. También les hacía cortes de pelo punk, los teñía destrozando bolis para luego utilizar la tinta como maquillaje. Para que no me pillaran decía que me los habían quitado los niños malos del parque, y en realidad los escondía en el fondo de mi armario cuando era imposible remediar el desastre a simple vista. Y cuando, evidentemente mi madre encontraba mis creaciones inventaba una serie de historias peregrinas en las que intervenían amigos imaginarios y villanos de películas Disney que me habían obligado a destrozar mis pobre muñecas.

    Con ese historial estaba constantemente castigada, y durante unos traumáticos reyes me amenazaban con no recibir nada más que carbón. Mi padre bromeaba, luego de que se le pasara un poco el enfado, diciendo que de mayor sería una macarra que terminaría en cárcel haciendo tatuajes. Perspectiva que no entendía del todo, aunque recuerdo que uno de mis ídolos de entonces era Lorenzo Lamas en “Renegado”, era un tipo duro que se enfrentaba a tipos duros con tatuajes.

    Lo curioso es que entonces (y pude que un poco ahora) me daban MUCHO miedo los payasos y las mujeres que iban muy maquilladas.

  • Alberto Guerra says:

    Tenia gran afición a desarmar, que al final realmente lo que hacia era destrozar, porque luego la gran mayoría no se podía volver a armar, casi todos los juguetes que tuvieran algo en su interior, me encantaba buscarle el mecanismo a las cosas. El mayor recuerdo es de el primer coche teledirigido que tuve, me duró 2 días el primero jugué, el segundo paso a mejor vida, aunque luego seguí jugando y buscándole utilidad al motor, las ruedas…. después de eso optaron por regalarme el mecano y otros juguetes así, en ese se armaba y no se destrozaba….

  • cecilia says:

    Nuestro juego favorito era quemar los soldaditos de plástico de mis hermanos, armábamos un “belen” bélico en el jardín y luego venía la masacre…..cuántas regañinas nos ganamos jajajaja

  • Paula says:

    No recuerdo haber destrozado ningún juguete la verdad, era tan buena… solía regalarlos en el cole y mi madre se enfadaba… hubo una época que me gustaba tirar juguetes por el balcón… en plan artículos de la clásica cocinita de juguete (huevos fritos de plástico, tetera y esas cosas).

  • Claudia Jiménez says:

    De pequeña juagaba a las peluqueras con mis Barbies y al final acababan decapitadas o con amputaciones.

  • Victoria says:

    No dejé ni uno vivo. Ninguno. Todo juguete que caía en mis manos tenía menos suerte que los juguetes de Sid Philipps (el niño malo de Toy Story).

  • Natalia says:

    A más de una barbie le cortaba el pelo de una forma espantosa y la dejaba tirada por ahí.

  • Gonzalo says:

    Con 8 años monte un campo de batalla en mi cuarto con los Action Man subiendo por la litera, el fuerte de PlayMobil en la mesa y todo tipo de cochechitos y juguetes aleatorios por el suelo.
    Lo que empezó como un “batalla” ordenada entre mi hermano y yo, termino por una lucha encarnizada de juguetes arrojadizos al más puro estilo franja de Gaza.
    Fueron muchos los que cayeron en la trifulca, gracias a Dios mi hermano y yo sobrevivimos.

  • Gonzalo says:

    P.D: prometo no destrozar los libros si me tocan, aunque quizá sea una manera creativa e innovadora de leerlos :p

  • Fuencisla Talens says:

    Yo no he destrozado muchos pero tenia fijación por los de mi hermano, muchos de sus coches acababan destrozados al estrellarlos unos contra otros.

  • Gabriela says:

    Siempre fui la mítica niña buena que tiene todo cuidado y limpio, por eso tengo ahora esa ansia de destrucción que solo pueden brindarme estos libros

  • Maialen O. says:

    Ninguno. Era una niña muy buena y tranquila. Apenas jugaba con juguetes. Fui creciendo y conservaba los juguetes intactos hasta que nació mi hermana, los heredó y los destrozó todos 🙁

    Gracias ^_^

  • iago says:

    destrozé los muñecos He-man, que eran bastante duros de romper, por cierto.

  • Saul says:

    Lo peor fue meter una radio dentro de la piscina para ver si sonaba…

  • Begoña says:

    Las muñecas, siempre las terminaba arrancando la cabeza después de pintar con bolígrafo su vestido.

  • Pina says:

    La Barbie de mi hermana la estaba colocando en un estante porqué se había caído y la quise colocar tanto que tiré demasiado de la cabeza hacia atrás… y os podéis imaginar el final de la historia: decapitación pura y dura

  • Al says:

    Rompí la pizarra de casa donde mis padres decidían el nombre que le iban a poner a mi futura hermana, y es que yo quería que se llamara como la rana “Gustavo”

  • Samia says:

    De pequeña cuando me aburría de mis barbies; les pintaba el pelo después se los cortaba, luego se los quemaba y al final las descabezaba.

  • Charo says:

    A mi me rompían las muñecas mis hermanos que eran más mayores que yo y sobre todo, más brutos

  • Lou says:

    Raye con mi vieja bici BH el coche nuevo de mi vecino . . . No es un juguete pero la bici era mi BFF en aquel tiempo, queria una nueva! ahora me gustaria tener mi antigua BH azul … enfin que nunca estamos contentos ;)))

  • Octavio says:

    Destrocé la pista de Scalextric, la verdad es que al principio estaba enganchado pero con el tiempo me resultó monótono y me producía dolor de cuello seguir los cochecitos. Me apuntaron a karate y aquella pista estaba ideal para servirme de entrenamiento, intentar partir las piezas fue muy liberador.

  • Gerard says:

    No llegué a destrozar ningún muñeco porqué los cuidaba demasiado bien, pero un día le rompí el corazón a mi tía tirandole a la cara un mono de peluche que me regaló. Siempre recordaré esa rabieta y la desilusión de mi tía, un par de años después llegó a ser mi peluche favorito

  • Virginia says:

    LAS BARBIES….!!! Tenían muchas aventuras y a veces acababan en accidentes… ¿?O lo parecían.. xD

  • Luisa says:

    Dios, yo creo que he roto prácticamente todos… y los que no ya se encargaría mi hermana de destrozarlos. Juguetes que pasan de generación en degeneración.

  • Manuela V. says:

    Ninguno. Porque apenas tuve juguetes como mucho alguna muñeca; además me lo pasaba mejor jugando en la calle con mis [email protected] Pero sólo decir que en mi casa la que rompía todo; ya fuera suyo o ajeno era mi hermana y luego me culpaba a mi o a alguno de mis hermanos. Y mis padres casi siempre la creían como era la pequeña de cuatro hermanos…… 🙁

    Gracias 🙂

  • Edu says:

    Los coches teledirigidos, les pegaba contra todas las paredes

  • Rebeca says:

    Ufff, suena muy mal decirlo, me da un poco de vergüenza, pero allá vamos: De pequeña no destrocé nada mío, pero sí algo de mi hermano… me hice caca encima de unos clips suyos!!! Casi ná! Espero tener suerte! Mi email es rebeapuntas(arroba)gmail.com

  • Miren O. says:

    Una sillita de muñecos, dándole golpes al final se rompieron las ruedas, me dio pena porque tenia que llevar las muñecas en brazos.

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