Happy Shop
Torstraße 67 - Berlin
English below
Happy Shop es todo un estandarte en Torstraße. Torstraße es de esas calles que si vas a Berlin acaba siendo tuya. Su cruce con Rosenthaler es de esas esquinas donde todo pasa: enclave urbanita regentado por Sr Oberholz, meca de communters y trabajadores nómadas, y Mein Haus am See, con escaleras de asiento. Torstraße es de esas calles donde se amontonan, con el espacio necesario, propuestas contemporáneas. Galería de muebles, templos de lo cool como Soto Store o segunda mano comisariada. Antes de llegar a Shönhauser Allee llama la atención una fachada con grandes bloques blancos y negros, una doble puerta rosa y un neón verde flúor donde se lee Happy Shop.
Happy Shop nació en el 2011 justo cuando Mischa Woetse se dio cuenta del potencial de la calle. Por esa época la semana de la moda de Berlin se completaba con un Bread&Butter que dejaba Barcelona para volver a Berlin con los brazos abiertos. Berlin devenía el epicentro de la moda urbana europea por excelencia. Mischa, diseñadora y con un ojo muy acertado dentro del fenómeno de la moda, lo vio claro y decidió abrir un espacio. Happy Shop es ese lugar donde imperan los colores y una selección de marcas escogidas con esmero. Empezó con marcas japonesas y otras propuestas con exclusividad de venta en Berlin y la propia marca de Mischa. De esto han pasado 4 años, ahora es todo un referente, tiene un café en la parte de atrás – dentro de un viejo container remasterizado – y anuncian que su Global Alliance no ha hecho más que empezar. Happy Shop para rato.

Music by: Boreals, «Luciérnagas».
Web: Happy Shop Berlin
Happy Shop
Happy Shop is a real statement in Torstrasse. If you go to Berlin, you will fall in love with this street. The real hip place to be is in the corner with Rosenthaler street: an urbanite spot for Mr Oberholz, a mecca for commuters and nomad workers, and the Mein Haus am See space. Torstrasse overflows with contemporary proposals. Furniture galleries, cool concept temples like Soto Store, or second hand shops. Before reaching Shönhauser Allee, you come across an odd, zebra-striped shop, with a bright pink-coloured door and a green neon light spelling Happy Shop.
Happy Shop was conceived in 2011 when Mischa Woetse found out about the street’s potential. Around that time, the Berlin Fashion Week was completed with the Bread and Butter show. Berlin became the epicenter of top urban European fashion. Mischa, a designer with a great eye for fashion, decided to open a space. Happy Shop is a different world full of colours and a collection of brands carefully selected. It started offering Japanese brands and other proposals with sales exclusivity in Berlin, as well as Mischa’s own brand. 4 years have gone by and it is now a true benchmark. It also offers a coffee shop and has announced that Global Alliance has just started. Happy Shop is here for good.

Tendencias TV Selection
Centro Cultural en Casamance, Senegal
En el sur de Senegal, donde la selva se mezcla con los huertos y las casas respiran con el clima, el Estudio Zirikiain ha levantado algo más que una vivienda....
Viajar a Japón con Evaneos: una forma auténtica de descubrir el país del sol naciente
Hay algo magnético en Japón. Su equilibrio entre lo ancestral y lo moderno, la serenidad de sus paisajes, el ritmo pausado de los templos frente al bullicio de Tokio… es...
Cocolia: arquitectura, naturaleza e intimidad en equilibro
Ubicado en las colinas de Mazunte, entre la selva y el océano Pacífico -a un kilómetro de una playa paradisíaca-, Cocolia Hotel es un refugio donde el tiempo se ralentiza...
Nuevo verano en Nueva Aquitania
El nombre Aquitania hace referencia a los pueblos que habitaban esta región en la antigüedad. Se cree que la raíz del nombre Aquitani puede estar relacionada con el término latino...
UN VIAJE DE LUZ
Toda la vida he acumulado libretas atiborradas de frases que he ido encontrando. Muchas veces pienso que ellas me han encontrado a mi, incluso que me han asaltado. Me gusta...
Todos los caminos llevan a un hotel
Me escapé al norte, de forma bastante improvisada, casi de un día para otro, tratando de “andar camino” y con la esperanza de poder desaparecer conmigo misma. Con la misma...