OSKAR OKAY: Típula y nuevos comienzos

Un álbum debut íntimo, un sello propio y el inicio de una nueva etapa creativa en la escena de Barcelona

·
OSKAR OKAY: Típula y nuevos comienzos

Oskar Okay es una de las figuras clave para entender el rompecabezas de la escena catalana y del underground barcelonés. Antigua miembro de la banda Kids From Mars y del colectivo PIXEL, su trayectoria ha estado ligada durante años a la creación desde la trastienda, al cuidado del sonido y a la construcción de comunidad. Como productora, ha trabajado con artistas esenciales del panorama actual como ALBXROTO, Yudi Saint X o SÁGAR (ahora BENGALA), antes de dar el paso definitivo hacia su propio proyecto. Pero Oskar es mucho más que todo eso: ahora llega con una voz completamente propia, abriendo un nuevo capítulo en su carrera: Oskar Okay presenta TIPULA su álbum debut, un trabajo íntimo y honesto que funciona más como un registro emocional que como un disco conceptual al uso. Paralelamente, funda TÍpula Records, un sello que nace desde el criterio propio, el cuidado y la voluntad de imaginar otras formas de estar en la industria musical. En esta conversación, Oskar reflexiona sobre proceso, memoria y creación desde un lugar más consciente, más libre y, por primera vez, completamente suyo.

Hablamos de reinventarse, de volver a empezar, de los miedos y los desafíos que vienen con abrir nuevos capítulos, y de cómo cada decisión artística es también un acto de autoconocimiento y valentía. Una conversación sobre cómo mirar hacia adelante sin perder lo que nos hace únicos, y sobre cómo un nuevo comienzo puede ser, a la vez, un regreso a uno mismo.

Oskar, ¿en qué punto vital te pillamos ahora mismo? Más allá del lanzamiento, ¿cómo llegas a este disco como persona?

Estoy bien 🙂 Tengo ganas de vivir. “I’m testing my own boundaries” cada día, lloro y me río un montón. Hace un año y medio dejé los antidepresivos después de un uso de casi tres años y aún no me acostumbro a sentir como lo hacía antes. Ahora cada risa es de verdad y afronto la euforia y la melancolía más densas con ilusión, tranquilidad y una curiosidad casi infantil, porque es nuevo para mí y lo he echado de menos.

TIPULA viene de este nuevo lugar. Este es el álbum que me habría encantado escribir justo al salir del agujero. Pero una tiene que recomponerse y descansar antes de contar lo que le ha pasado. Y para mí ese momento no llegó hasta que dejé de medicarme.

Este álbum se empezó a gestar el año pasado y no parece haber sido cómodo. ¿Qué fue lo más exigente de sostener durante tanto tiempo?

Supe que estaba preparada para escribir este proyecto cuando por fin pude recordar cómo se sentían las cosas en 2022. Revivir ese año fue lo más tedioso de todo el proceso, pero fue necesario. Tuve que ir casi día por día, revisar cada nota del iPhone y cada fiesta en la que morí para ser fiel a lo que quería cantar. No diría que fue cómodo, pero sí liberador. También fue bastante exigente compaginar el álbum con los proyectos de producción de mi estudio, aunque eso me permitió compartir con las artistas con las que colaboro las canciones a lo largo del proceso, y siempre estaré agradecida por el feedback que me dieron <3.

OSKAR OKAY

En este proyecto cambiaste la forma de enfrentarte al estudio y a la hoja en blanco. ¿Qué te llevó a romper con tu manera habitual de componer?

En 2023, Pau Persona y yo compartimos mucho tiempo con Yudi Saint X. Fuimos su banda de directo y siento que conectamos mucho en el proceso. Guardo con mucho cariño el recuerdo de una noche en el jardín de Pau (sillas y mesa de plástico y tabaco de liar) en la que hablamos sobre nuestro songwriting, sobre qué nos movía a cada una. Hasta ese momento yo escribía de una forma casi puramente fonética, sin pretender comunicar un mensaje ni una historia, solo guiándome por la sonoridad y la métrica, y posteriormente adivinaba (o le atribuía) un significado a mi composición.

Yudi hablaba sobre cómo su escritura le llevaba a comprender partes de ella que no conocía. Sobre cómo cada palabra era como un golpe de pala hacia un secreto, hacia algo olvidado o encubierto por un trauma. Me fascinó, me llené de envidia y de duda, y sus palabras se me quedaron grabadas. Al cabo de unos meses decidí empezar una libreta nueva y me comprometí a escribir en ella cada día como si fuera un diario.

A partir de ahí, el proceso se volvió casi físico, muy de sentarte y escribir sin filtro. ¿Qué te enseñó esa constancia sobre ti misma que no esperabas descubrir?

Al principio me sentí bastante escéptica. La escritura era torpe, solo hablaba de mí y de lo poco que tolero el calor. Pero poco a poco aparecieron más cosas que decir y más heridas por cerrar. Puse todos mis esfuerzos en recordar, en dibujar la imagen bien clara. En ocasiones pude volver a sentirme en esa habitación, y con el paso de las páginas pude apreciar elementos que no recordaba en esas historias. Se volvió adictivo: lo leía y todo ganaba una nueva perspectiva; era algo casi místico.

La experiencia de escribir AVE DEL PARAÍSO la recuerdo como una de las más trascendentales que he tenido en mi vida, y siento que se ve reflejada en la canción. Nació como una batería de preguntas, que me llevaron a muchas respuestas, que me dirigieron a otras preguntas que no había tenido antes. Fui subiendo escalón tras escalón hasta que llegué a un clímax, una verdad que se sintió sanadora y me cambió la vida: perdonarme es parte de crecer, rendirse lleva a la muerte y que, por mucho que sufra, no volveré a sufrir lo sufrido.

¿Hubo momentos en los que el propio proceso te pidió frenar? ¿Cómo se reconoce ese límite entre seguir profundizando o protegerse?

Sí, reconozco que hubo un momento en el que tuve que parar. Una tarde de mediados de agosto escribí sobre tener 16 años de una forma muy agresiva e impaciente, y desenterré algo que no estaba preparada para leer. Fue catastrófico y realmente pensé que era el final de mi vida otra vez. Pero pasó y solo quedó en unas semanas sin dormir demasiado bien. Arranqué esas páginas y abandoné mi libreta.

Creo que es algo que ocurre tarde o temprano cuando te embarcas en procesos como este. Decidí interpretarlo como una línea de meta: podría haber seguido, pero elegí protegerme. Me sigue frustrando, pero siento que aún me quedan años para desenterrar traumas. Soy joven y no quiero caer otra vez.

Escribir me ha hecho mejor persona y me ha llevado a un lugar precioso en el que estoy segura. Me ha enseñado que quiero dedicar mi vida a estudiarme, entender lo que me gusta y lo que me degrada.

OSKAR OKAY

Mirando el disco terminado, da la sensación de que no es tanto un álbum “conceptual” como un registro emocional. ¿Qué necesitabas guardar de todo lo que estabas viviendo?

Pf. Me hace muy feliz esta pregunta porque sí; durante todo este proyecto he estado intentando conservar un recuerdo (o un conocimiento) a toda costa.

Solo sé que sabía algo que ya no sé; se fue de mi memoria (por seguridad, tal vez) cuando me recuperé. Había una verdad muy oscura que lo invalidaba todo, que tumbaba el amor y todas las esperanzas en hacerlo mejor. Sabía que me tenía que morir, que seguía un plan desconocido para acabar con todo y conmigo. Se sentía real, como si algo me hubiera iluminado y no hubiera otro camino. Recuerdo sentirme afortunada porque, pese a todo, era consciente de esta verdad y nadie más la conocía.

He dedicado horas y páginas a reencontrarme con esta verdad y solo he encontrado rastros: palabras sueltas, notas de voz y dibujos, todo incoherente. Con el paso del tiempo cada vez soy más consciente de que lo que sentí fue un delirio, tal vez un brote psicótico por las circunstancias en las que vivía en ese momento. No lo sé y nunca lo sabré.

El sonido del disco es muy desnudo, muy orgánico. Si hubieras tenido que diseñarlo desde la cabeza, probablemente no habría salido así. ¿Qué te dio dejar que el álbum se definiera solo?

¡Sí! Incluso yo estoy sorprendida, me encanta cómo ha quedado <3. Empecé el proyecto sin tener demasiado claro cómo iba a sonar, pero lo compuse mayoritariamente en guitarra acústica y eso condicionó muchísimo la sonoridad general del conjunto. Estoy muy segura de que si hubiera afrontado el álbum desde el estudio o desde el piano tendría una estética completamente distinta.

Hace unos años, cuando pensaba en mi futuro debut, imaginaba algo más electrónico, más ambient y quizás más agresivo. Pero ha sido todo tan genuino, tan automático y tan thoughtless que simplemente me ha salido así, desde dentro y sin planificación previa.

Ver a Persona trabajar en su próximo álbum ha sido un input creativo tremendo. Evidentemente ha influenciado bastante el universo sonoro de mi proyecto, no solo porque me haya inspirado muchísimo, sino porque está trabajado en el mismo estudio. Siempre decimos que su LP y el mío son hermanitas: son historias distintas que suceden en el mismo universo narrativo. También ha coproducido TIPULA junto a mí; creo que se nota en la vibe general.

OSKAR OKAY

En un momento en el que el foco mainstream va hacia otros códigos, tú te mueves hacia un terreno acústico, casi indie folk. ¿Cómo te relacionas con no dejarte arrastrar por las tendencias?

Tengo una relación neutra con las tendencias. Me refrescan y me divierten. Me gusta ser partícipe en su cierta medida. Las disfruto; no es un acto de rebeldía en absoluto que TIPULA haya salido como ha salido. Es justo por lo que decía antes: no ha sido premeditado. Seguramente, si hubiera podido elegir, habría usado más 808s nose.

Además, siento que el indie folk / singer-songwriter está bastante en el foco ahora mismo: Clairo, Cameron Winter y Ethel Cain están haciendo música tremenda y llegando muy lejos. Prometo que en el siguiente álbum me dejaré llevar más por las tendencias jejeje.

Este proyecto también se sostiene desde lo colectivo: producción, visuales, directo. ¿Qué papel juega la confianza en el equipo para que un disco así pueda existir?

Totalmente. He tenido la suerte de contar con un equipo precioso para este álbum. Como he mencionado antes, Pau Persona ha estado muy involucrada en la producción de TIPULA y le ha dado un color precioso con el que solo podía soñar.

Me pasa algo graciosísimo. Soy productora; mi pasión (y mi trabajo) es dar vida a las canciones que pasan por el estudio. Me apasiona todo el proceso, me desenvuelvo y me expreso con cada elemento del track. Me emociona escuchar cómo una idea o un tarareo se convierte en un sonido memorable. Produzco cada día; creo que soy buena en lo que hago. Sin embargo, me cuesta horrores producir mi propia música. Now I got better at it, pero al principio me frustraba; era incapaz. Siento que es uno de los motivos por los cuales he tardado tanto en sacar mis canciones.

Tener a Pau cerca en este proceso ha sido una bendición, porque me ha sido facilísimo darle la confianza para trabajar en un proyecto tan íntimo para mí como este. Ella sabía cómo tenía que sonar. Pau estaba en mi mente en todo momento, porque (casi) siempre estamos en la mente de la otra. Le quiero mucho.

Para el máster contamos con la perfectísima Karma C; le dio un push a las mezclas que parecían otras canciones. Es la mejor en lo suyo, cero discusión. Estoy disfrutando mucho trabajar con ella.

En el apartado visual he contado con la colaboración de mi pareja, Natalia Solernou. Es una suerte enorme contar con el arte de una artista a la que admiro tanto. Recuerdo que una de las cosas que me empujaba a sacar mi música hace años era el deseo de que Natalia pudiera diseñar el universo visual de lo que fuera que hiciera. Además, sale conmigo en los visualizers y en el videoclip de JUNTAS, porque de una parte u otra, ella es parte de la historia que quiero contar.

No he sufrido nada dando mi confianza ciega a las personas con las que he trabajado, porque me fascina lo que hacen y porque no tengo problema en comunicar lo que me falla 🙂

OSKAR OKAY

Llevas mucho tiempo produciendo la música de otras artistas, como ALBXROTO, SÁGAR (ahora BENGALA), y muchos otros proyectos, y, de alguna manera, has formado parte activa de la construcción de una escena en Barcelona desde el lugar de la producción. Antes de poner el foco en tu propio proyecto, ¿cómo ha sido ese cambio de lugar? ¿Qué diferencias has sentido entre producir para otra persona y producirte a ti misma, entre habitar proyectos ajenos y, de repente, tener que sostener el tuyo desde dentro?

Si bien mi debut lleva en proceso casi dos años, las ganas de sacar música llevan ahí desde que dejé KFM. De repente eres libre, te encuentras con 10.000 herramientas distintas, todas a tu disposición; puedes hacer lo que quieras y hacerlo como quieras. Fue abrumador enfrentarme a todo ese vacío, porque podía hacer con él lo que quisiera, y me tiré años mirando el lienzo en blanco. Pero siento que no me hizo mal. Usé ese tiempo para nutrirme, reaprendiendo muchas cosas sobre la música y produciendo a artistas maravilloses; aunque producir a una artista y producirte a ti misma son dos mundos completamente distintos.

Cuando algo es tuyo, lo miras más. Todo te parece mucho y nada te parece poco. Dudas, nadie te manda y te cuestionas todo el rato. Es fácil quemarse porque le das vueltas y vueltas al sonido de una caja o al proceso de unas vocals, porque tienes que ser tú, te tiene que representar, y esa es una presión tremenda.

Paralelamente está Tipula Records, un sello que nace desde el cuidado y el criterio propio. ¿Qué te empujó a crear este espacio y cómo dialoga con tu manera de estar hoy en la música?

TIPULA RECORDS es de las cosas más bonitas que me han pasado en los últimos años. Crear un sello es un sueño que tengo desde que cumplí los 13 años, cuando casi no conocía exactamente la labor de un sello discográfico. Ahora, con 22, puedo decir que he fundado uno con mis mejores amigas, mis compañeras, de una forma ética y responsable.

Las típulas son insectos que, a primera vista, generan miedo o rechazo, pero en realidad son increíbles polinizadoras. De alguna manera, nosotras también nos hemos sentido así dentro de la industria: desamparadas o rechazadas por no encajar en sus cánones convencionales. A veces, lo que no se entiende asusta y provoca cierta hostilidad en el entorno. Tal vez, si se nos entendiera mejor, podríamos vivir y crear en paz. Y justamente eso es lo que pretendemos: hacer comprensible lo incomprensible. Queremos llegar lejos siendo genuinas, sin masking, sin pisar a nadie y sin que nos pisen a nosotras.

Ahora mismo trabajamos mano a mano con Montebello Agency, que nos está ayudando con la distribución. Estamos trabajando muchísimo y estamos muy contentas, pero todavía es muy pronto. Tenemos muchísimas ganas de ver hacia dónde va todo esto.

En Tendencias TV nos encanta mirar hacia el futuro. Después de atravesar un disco tan introspectivo y de levantar proyectos como Tipula Records, ¿desde qué lugar te imaginas creando a partir de ahora: más hacia dentro, más hacia fuera, o sin pensar tanto en hacia dónde?

Seré sincera: estoy AGOTADA. Escribir un álbum de libreta es algo que no pienso volver a hacer en al menos siete años. Me ha cambiado la vida. Me siento liberada, como nueva, pero ha sido un proceso duro emocionalmente hablando y ha sacado lo peor y lo mejor de mí. Ha valido la pena y lo volvería a hacer mil veces, pero lo siguiente (MPT) es prácticamente la antítesis de TIPULA.

Estoy retomando el estudio como forma de composición, quiero usar palabras fáciles para transmitir sensaciones fuertes, quiero una sonoridad más excéntrica y variada, y con suerte no tardaréis muchísimo en escucharlo.

Pero antes de que eso suceda, tengo muchísimas ganas de anunciar la presentación en directo de TIPULA el 10 de abril en Heliogàbal (Barcelona). Pau Persona y yo estrenamos un nuevo formato de directo llamado PERSONA # OSKAR OKAY, 1 h y 20 min de showcase en el que interpretamos canciones de su álbum y del mío. Solo ella y yo en el escenario, más una cantidad indecente de sintetizadores y guitarras en una mesa central. Es el mejor directo en el que he trabajado en mi vida. Va a ser una experiencia única, ojalá vengáis <3.

Tendencias TV Selection

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Multiplicar maneras de hacer: KALEOS x Arquitectura-G

Multiplicar maneras de hacer: KALEOS x Arquitectura-G

Una conversación con Claudia Brotons sobre identidad, materiales, y diseño preciso.

Hablamos sobre diseñar objetos. Diseñar desde diferentes puntos de vista, mezclando maneras de hacer y cruzando referentes, técnicas e inspiraciones. Hablamos de óptica, pero también de arquitectura. Hablamos con Claudia...

La piel como habitación: resistencia suave y urgente

La piel como habitación: resistencia suave y urgente

RUMU Beauty, más que una marca, una reivindicación de Gerard y Egon

En un mundo saturado de promesas cosméticas, RUMU Beauty destaca como un lugar seguro: una marca que propone sin gritar, ofrece sin dictar y se aleja del disfraz. ¿El origen...

ARNETTE Toma Barcelona por Asalto: Summer Jam

ARNETTE Toma Barcelona por Asalto: Summer Jam

'El evento atrajo a skaters, artistas y amantes de la música, una mezcla de personas con intereses diversos'.

El pasado jueves 27 de julio, ARNETTE, la icónica marca de gafas de los años 90, hizo una entrada triunfal en Barcelona. Y no fue cualquier evento; fue una noche...

NEUROMUSIC: explorando la conexión entre el cerebro humano y la expresión musical por Miista

NEUROMUSIC: explorando la conexión entre el cerebro humano y la expresión musical por Miista

'El zapato como excusa para conectar y compartir'.

Esto va de muchas cosas, va de moda, va de música, va de conectar, va de espacios y puntos de encuentro, va de sentir y de hacer. Así mismo, Miista...

NIMPH – SILVER THREAD

NIMPH – SILVER THREAD

Así pues, ¡abandonad el siglo XXI, quienes aquí entráis! 

La marca como medio y la prenda como obra de arte. La excusa para crear, juntar y diseñar un universo de fantasía donde con mucho esfuerzo, con la ayuda de...

Tradición y digitalización se unen en la 33a edición de la 080 Barcelona Fashion

Tradición y digitalización se unen en la 33a edición de la 080 Barcelona Fashion

'Los diseñadores de la semana de la moda barcelonesa unen tradición y digitalización, poniendo la vista en el futuro, sin olvidar la riqueza tradicional de sus raíces',

Más allá del conjunto deslumbrante de nuevas propuestas que ha dejado a su paso, las recurrentes temáticas tecnológicas, reivindicativas y culturalmente significativas observadas en la trigésima tercera edición de la...