La 080, la semana de la moda en Barcelona, ha llegado arrasando en esta edición. Llevamos tiempo viendo como la 080 gana protagonismo, debido a la calidad de las colecciones presentadas y de los medios internacionales que se interesan por venir a vivir, lo que es el gran celebración de la moda española. El talento ha sido múltiple y la creatividad pura, marcas jóvenes y con recorrido han hecho de la 35 edición de 080, una semana de gasolina creativa. Hemos tenido la suerte de hablar con Arnau, diseñador de AAA Studio, el diseñador más joven de toda la 080 Barcelona Fashion.

Bueno, bueno, Arnau, qué suerte poder conversar contigo hoy de todo lo que ocurrió la semana pasada en 080, la semana de la moda en Barcelona, en la que te presentaste como el diseñador más joven de toda la edición con tu colección BURdeNOUT. Más adelante hablaremos de ello, pero antes que nada, bienvenido a esta entrevista. Cuéntanos, ¿cómo te sientes después de estos días? ¿Hay resaca emocional?
¡Hola amor! Pues realmente no sé todavía lo que ha pasado. Sigo con todas las emociones en una nube, lleno de trabajo y super feliz de los resultados :))
BURdeNOUT habla del pasaje de la infancia libre a una adultez abrumadora. ¿Cómo tradujiste este sentimiento generacional tan complejo en formas, tejidos y siluetas? ¿Cómo se baja una idea tan conceptual a la colección que vimos en pasarela?
Más que lo físico, me inspiran los conceptos más abiertos y los sonidos. En este caso, el tema de afrontar la vida adulta me inspiró mucho a nivel tanto emocional como creativo, sobre todo por ser una experiencia que estoy viviendo tanto yo como todo mi círculo de amigos. Pensé en cómo se siente el siguiente paso: sensación de pesadez, rutina, estructuras que se imponen… Todo eso me llevó a imaginar y a confeccionar siluetas más rígidas que contrastan con otras siluetas más sueltas.
Hice muchos bocetos y varias pruebas hasta que di con las siluetas que buscaba. También me apoyé en los accesorios para acabar de contar la historia.
En definitiva, traté de construir una colección que no solo se vea, sino que también se sienta. Una especie de traducción textil del burnout: una mezcla de exigencia, agotamiento y perdida de sentido que muchas veces acompaña el hacerse adulto.
Las piezas tienen volúmenes que recuerdan a chepas, prendas que lucen cómo edredones… ¿Cómo juega el cuerpo en movimiento con estos cortes? ¿Qué querías provocar o contar a través del cuerpo que viste estas prendas? ¿Cómo fue el proceso de llevar a pasarela esta sensación de “fer bona cara” a través de prendas cozy?
En este caso fue todo un reto porque quería representarlo cómo por fases; una primera que explicara el momento de procrastinar por las mañanas y de no querer salir de la cama para ir a trabajar, una segunda en la que estás trabajando y una última del alboroto de la vuelta a casa. Quería plasmar toda la colección con prendas cómodas pero con formas que normalmente no son cómodas cómo los trajes.
Quise plasmar todo ese peso tanto de la sociedad cómo el de salir de un día duro de trabajo con chepas y con formas que transmitan agotamiento, con los puffers que no se marcan los hombros y que es todo muy redondo enseño cómo el cuerpo está cansado y agarrotado. Por otro lado el sentimiento de no querer salir de la cama para afrontar nada, lo he representado con prendas que se enrollan al cuerpo cómo si fueran edredones y sábanas.

La colección incluye accesorios como anillos, gorras,, maletines o gafas en 3D printing. ¿Qué papel juegan estos elementos en el universo narrativo de la colección? ¿Han habido colaboraciones con otras artistas o colectivos?